11 de octubre de 2010

el comentario 10 comentarios

Anselmo y Cloe

Los sábados a media tarde llega el furgoncito con Anselmo y Cloe.
Cloe pasa con sus tortas para vender, y Anselmo viene con su acordeón, a quedarse.
En la medianoche canta Lola, y Anselmo la acompaña.Él dice, feliz, que Patxi Andión lo nombra en una de sus canciones.
Cloe es delgada, alta, ojos claros, mirada franca, lleva el cabello corto, de andar seguro. Es británica. Hija de un Lord, o algo así. Hace años fue joven, rebelde y activista. Una noche cometió un error, y sólo las conexiones de su padre lograron sacarla del país antes de que la detuvieran.
A condición de no volver.
Se unió a una organización internacional humanista y comenzó su deambular por el mundo. Asia, África y Medio Oriente fue su derrotero, donde hubo guerra estuvo Cloe...
Un día, después de hacer una ronda entre los críos de un hospital de campaña, se dió cuenta que ya no notaba la diferencia entre un bando y el otro.
Juntó sus petates, y marchó al puerto. Se embarcó como enfermera en un mercante de bandera panameña y desapareció nuevamente.
Dos años después, el barco naufragó frente a estas costas, entre los sobrevivientes, una mujer indocumentada ayudaba a los heridos.
Don Ramón, el alcalde, no hizo preguntas, y la puso a cargo del dispensario. Desde entonces, Cloe trae niños al mundo, entablilla brazos, y es lo más parecido a un médico, que tenemos en la aldea.
Vive del sueldo municipal, y los sábados vende sus tortas aquí y en otras cantinas, y con eso mantiene una guardería. Siente que todavía tiene muchas cuentas por saldar.
Frente al dispensario está el taller mecánico. Anselmo es bajo, sólido, tímido, de andar pausado. Tiene un don, los motores y él se entienden. Magia pura.
Trabajó en Italia un tiempo, pero el terruño tira... y se volvió. Vinieron a buscarlo de Maranello un par de veces, pero él, nada. La gente piensa que es algo lento.Yo no estoy tan seguro.
El día que conoció a Cloe, supo que era para él.
Para Cloe, Anselmo le da la paz que perdió hace tiempo.Es una mujer dura, con muchos fantasmas, sobre todo de noche..., y ahí está Anselmo, para cuidarla.
Después de la recorrida, y vender todas sus tortas vuelve a la cantina. Es de noche, busca la mesa de su hombre, y allí se quedan, juntos, disfrutando la mutua companía, agarrados de la mano en silencio.
Más tarde, cuando canta Lola, Anselmo se pasea entre las mesas tocando su acordeón, le guiña un ojo y Cloe sonríe...
Cuando todo termina, se van, abrazados, muy juntos. Se suben al furgoncito y se pierden en la noche...

Autor: Zorgin

10 comentarios:

  1. Que bonita historia, y que bien narrada.

    Me gustó mucho.

    Felicidades

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  2. Zorgin, cuando le digo que usted siempre tiene alguna genialidad escondida en la manga no le estoy mintiendo.
    Un relato espectacular. Felicitaciones y un abrazo.

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  3. Me encanta la historia de Anselmo y Cloe, me encanta las historias de los que luchan con sus demonios, de los que reparan sus acciones, de los que no se dejan convencer por la codicia y de las almas que se encuentran. Como su Anselmo y su Cloe.

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  4. Ah, sí, yo su historia ya la había leído antes, ya me había emocionado, encantado y acercado a los miembros de la cantina.
    Usted ya sabe lo que pienso de sus textos, Zorgin.

    Un placer leerlo.

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  5. noah
    le gustó?, me alegro

    odin
    me confunde con un prestidigitador :)

    alex
    hay historias olvidadas, sin motivo

    maga
    yo sé lo que piensa..., pero no lo diga ;)

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  6. Puedo imaginarlos. Bien narrado.

    Saludos

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  7. Zorguin, es la primera vez que me encuentro entre sus letras y solo espero que no sea la última porque es un lujo.

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  8. Felicidades por este texto tan descriptivo. Me gusta la gente que habla mientras, verbo en mano, describe lo que ve, lo que sienten otros.
    Estuve con sus personajes. Me embarqué, me curaron, me acompañaron hasta el punto y final.

    Buena historia... Y pienso que da para más historias, pero eso... cada uno...

    Un abrazo, mercante.

    Mario

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  9. Que hermoso relato, escenas vívidas y sentidas, la lucha sin pausa ante la adversidad y el amor siempre allí, para curarlo todo ó al menos intentarlo!!

    Un saludo!!

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