13 de octubre de 2010

el comentario 16 comentarios

La vida ya nos despertó (madurez)

Periodo de reformas intimas. De preguntas inquietantes a uno mismo. En definitiva, un balance de lo aprendido, de lo asumido, y de lo vivido.
Presiento que deben ser las respuestas no gratas, las reformas inacabadas, y un saldo con el que no estamos de acuerdo, lo que desencadena esa famosa crisis de los cuarenta o de los cincuenta.
Divagando por ella, caemos en la trampa de la nostalgia, o en la rebeldía mas tajante. Lo primero, nos instala en el conformismo y la cómoda “estabilidad”, y lo segundo pone nuestra existencia en un trapecio, boca abajo, y con las patas arriba.
Llegan los acuerdos, o aparecen los divorcios. Pedimos un mejora salarial, o mandamos a paseo ese trabajo que nos pesa un mundo. Nos hacemos simpatizantes de nuestras arrugas y lípidos, o amigos inseparables del bisturí, con sus reparaciones a la desesperada.
También es la edad de tener amantes, esa tercera pata del taburete, la que equilibra y hace de soporte a cotidianidades aburridas hasta la saciedad. No sé si hay un santo para los amantes, pero debería haberlo, o al menos una calle con su nombre en cada pueblo y ciudad.
Tiempo de riesgo. Renuncias a los vicios de toda una vida, en nombre de una sístole y diástole conveniente. Pasas a formar parte del colectivo pre-achaque, y empiezas a divisar esas patologías incomodas, que entran en tu vida sin avisar ni pedir permiso,con una falta de elegancia, total y absoluta, y con quien tienes que aprender a compartir tu pan ,y tu verdura sin sal. Invitados inoportunos, que no traen ni los postres.
Sin lugar a dudas, y desde el máximo respeto, yo prefiero esa gente que se pone el universo por montera. Que se ríe ante el espejo, y acaricia sus surcos con el placer de lo vivido. Que no le da tregua a la melancolía. Esos que llevan la alegría tatuada, y que en la adversidad saben como manejar el resorte del optimismo.
Ni esta etapa, ni en ninguna, deberíamos perder eso que llaman ilusión. A esa hay que mimarla cada día, hay que seguir descubriendo, atrapando cualquier instante de risa y de gozo, porque lo contrario es renunciar a mantenerse en el arbol de la vida, e ir a parar al suelo como una fruta que madura prematuramente, por falta de aires renovados y del abono de la curiosidad.
Como un sagrado mandamiento, tenemos que retener siempre, un trocito de cielo.
Autor: Noah




16 comentarios:

  1. Este texto, es ya un trocito de ese cielo.

    Un beso

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  2. Muy bello me alegra que así lo veas pues hay achaques que la edad nos pone por dentro y a nadie le gusta mostrar.
    La intolerancia por ejemplo que no es mas que cansancio de volcar esperanzas en vano. De intentar atrapar el cielo con las manos, mientras alguien nos crea tormentas con rayos y relámpagos para matizar.
    Un cariño

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  3. la famosa "crisis de los..." en que el replanteo nos hace dudar entre patear el tablero y seguir peleando o dejar que "las cosas sigan como estan..., total"

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  4. Precioso comentario el suyo, Opin.Muy acertado como remate a la entrada.

    Un abrazo

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  5. Gracias por comentar Zorguin.

    saludos

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  6. Como diría aquel a quien debo agradecer tu visita a mi blog, tus palabras son preciosas y precisas. ( Mario, lo siento, esta vez me he adelantado!) Durante la primera parte de tu relato me parecía estar delante de un espejo.Cuando he llegado a la segunda he quedado pensativa. ¿Seré yo de ésas que se ponen el universo por montera o de las que maduran y caen prematuramente? La curiosidad me ha picado , mejor dicho, me ha aguijoneado con furia y no he podido menos que mirarme en un espejo. He visto unas profundas ojeras y una sonrisa aún más profunda. Sí, amo profundamente la vida.
    Gracias por esta trocito de cielo.

    Un beso.

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  7. Gracias a ti Jasonia, por tu visita, por tu comentario, y porque quiza decidas participar en este espacio, con alguno de tus magníficos textos, seria un placer.


    Un abrazo de vida

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  8. Todos tus textos son espejos puros y duros, y algunas veces, enternecedores...
    Entro en este espacio y te leo, despacio, desde mi segundo café, el hermano del anterior, el que usé como tinta para comentarte en tu blog, blog.

    Es un placer, eres un placer tan bien escrito...

    Un abrazo

    Mario

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  9. Noah, precioso, tienes toda la razón del mundo, la ilusión no deberiamos perderla en ninguna etapa.
    Un abrazo Noah

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  10. Gracias Eva, nunca, nunca dejaremos de soñar en que todo es posible, si? :-)

    Un abrazo muy grande, asi de GRANDE.

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  11. Mario, usas las palabras como "requiebros" que diria mi abuelo andaluz :-)

    gracias, niño.

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  12. frescura
    me encanta el concepto nuevo que usais
    con tu permiso, he colgado tu blog en el mío
    te seguire
    un beso

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  13. Ignacio, muchas gracias.

    No sé cual es tu blog,y me gustaría leerte, cuando desees, puedes pasarme la dirección,si?.

    Saludos de enlace.

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  14. que hermosas letras, es cierto la ilusión siempre aunque, aveces la angustia esté ahí hay que correrla. La sabiduría de la vida queda en nosotros y hay que verlo como un gran tesoro.
    Me encantó!

    Un saludo!!

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  15. Patricia que bien que te gustará, y si, es la etapa de recoger los frutos, maduros y dulces, a poder ser :-)

    Un abrazo

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