4 de octubre de 2010

el comentario 9 comentarios

Shakty


Desde niña, había percibido el dolor de los más débiles, tal vez, porque sabía que era sufrir desde que le alcanzaba la memoria. Pero no por ello su rostro reflejaba otra cosa que no fuese una dulce y calmada sonrisa.

Contemplar a Shakty era relajante y alegraba los días, de todos aquellos que se cruzaban en su camino, y poseían la sensibilidad suficiente para percibir esa calma, que emanan los que están en paz consigo mismos.

Lo que ocurrió, es que cuando la sensibilidad de unos se mezcló con la mezquindad de otros el resultado fue nefasto.

Su madre, fue la primera en darse cuenta. En cuanto algún animal herido se aproximaba a la niña, ella, sin mediar palabra, posaba su mano derecha encima del corazón y la izquierda en la cabeza del animalito, y este salía reforzado del encuentro, como si la energía de Shakty fluyese a través de él, desterrando todo mal físico o espiritual.

Y ahí empezó el negocio de su familia, que vio en el don de la pequeña una fuente de ingresos adicional, por lo que cada vez que Shakti curaba a los búfalos, mulas, y toda clase de animales, tanto de trabajo, como de compañía de los vecinos, sus padres cobraban unas suculentas rupias.

Shakty lejos de sentirse explotada, se sentía útil y en comunión con las almas que sanaba.

Una mañana cuando el sol daba las primeras puntadas al día, fueron a buscar a la pequeña. Se trataba de Maná, la cría de Elefante, nacida la pasada primavera, apenas podía moverse. Cuando Shakty lo vio sintió una punzada en el corazón, cuanta pena amontonada había en un ser tan pequeño, de aspecto fuerte y de alma frágil.

Se aproximó con suma cautela, no por temor, si no para no contrariar al pobre Maná, se sumergió lentamente en la laguna y cuando estaba junto a él, posó su mano y su frente en la del pequeño paquidermo. Cuando la energía de él, devorada por la carga de la pena y la tristeza pasó a través de ella, la dejaron en trance unos minutos. Al final Shakti sembró una semilla de esperanza y luz en la oscuridad del espíritu del pequeño Maná .Le mostró que descendía de una noble estirpe, y que por mucho que los esclavizaran y obligaran a transportar troncos sin descanso, la nobleza del alma no se la podían arrebatar, siempre que no rindiera su esencia. Que el sol brilla para todos, para los que asedian y los asediados y solo los que pueden apreciarlo, aprenden a ser felices, a pesar de todo.

Le recordó que le debía su nombre a SAUMANASA el elefante del Oeste que con su valentía soportaba la tierra, cuando creían que era plana y estaba sujeta por cuatro Elefantes Sagrados. Y que como su ancestro tenía una disposición para disfrutar de las flores, el confort y la alegría, solo tenía que sentir la energía de la tierra, y todo lo positivo que le rodeaba, y olvidarse, de los lastres que habían atado a la tristeza y la angustia que ahora enfermaban su espíritu.

Fue así como Shakty y Saumanasa establecieron un vínculo que ha permanecido a través del tiempo. El liberó a su alma de la esclavitud impuesta, y aprendió a disfrutar de su mundo interior, compartiendo experiencias con esa pequeña que le enseñó, que mientras hay luz en el alma no hay nada que temer, solo energía que compartir. Ella, siguió ayudando a todo aquel que se le cruzó en el camino y lo necesitó, ajena al negocio, que esos encuentros generaban a su familia y alegre de poder sentir toda clase de dolores y transformarlos en paz y luz.

Evaglauca 

9 comentarios:

  1. Bellísimo relato lleno de sensibilidad y amor. Es un placer contarla entre nosotros para poder disfrutar de tan hermosa obra.
    Cariños.

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  2. Que bonito escribes, y que belleza de relato.
    Estoy tan contenta de verte aqui, por fin me haces caso en algo :-))

    Bienvenida, y mi admiración de siempre, y también un abrazo.

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  3. Precioso relato. Todos sus escritos trasmiten sensibilidad.

    Gracias por compartirlos.

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  4. Noah tenía toda la razón, sus escritos tienen esa frescura y belleza que necesitamos incorporar cada día para que sea único e irrepetible.
    Cariños.

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  5. Muchas gracias Sr Redactor, el placer es mio.

    Noah, de no ser por tí yo no estaría aquí, siempre tienes la palabra justa para hacer que los demás avancen y eso si que es un don .

    Muchas gracias Nocturno, compartir sensaciones a través de las palabras es uno de mis pasatiempos favoritos.

    Sr Opin, va hacer que se me suban los colores.

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  6. Tierno relato el suyo,me gustó esa sensibilidad tan oriental.

    Felicidades

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  7. En tu texto-relato, la felicidad, el concierto de la bondad, las buenas formas, también educadas, se visten de letras. Has descrito un precioso, también preciso, paisaje.

    Felicidades.

    Y gracias, muchas gracias por tu comentario.

    Un abrazo.

    Mario

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  8. Samy , muchas gracias.

    Mario gracias por tus palabras.

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  9. Un bello paisaje (permiso Mario), bien de adentro, donde queda esa energía a la que hay que apelar cada tanto. O.Barales

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