26 de marzo de 2011

el comentario 4 comentarios

¿Me estaré volviendo loca?

Se quedó sola ¡qué le den! ya vendrá.Se quedó dormida enseguida.
Pasó una semana, más muerta que viva, deseando que su cuerpo perdiese la conciencia, pero no lo consiguió.Estuvo completamente sola, nadie fue a visitarla, ni sus hermanas.-Vuelvo a estar aislada, mejor,así no se sufre, ni tengo que estar todo el día dando explicaciones de lo que hago, o digo.Mejor sola que mal acompañada, a la mierda con todo el mundo.-
Los primeros días se los pasó durmiendo prácticamente todo el día.Venían los celadores para ayudarla a levantarse, y volvía a dormirse en el sillón.
Hasta que desapareció el sueño por completo, y ya casi no dormía ni a la noche.Pidió algo para poder dormir, pero el médico le dijo que si se pasaba el día durmiendo era normal que a la noche no hubiera sueño
Empezó a moverse poco a poco por la habitación,Se levantaba y se duchaba No utilizaba nada de lo que Manuel le había comprado, se vestía con los camisones del hospital,No salia de la habitación, se sentaba en la repisa de la ventana mirando la calle, no sentía nada, ni bueno ni malo, su cabeza estaba vacía.Los primeros días lo poco que estuvo despierta , si pensaba en él, incluso hubo días que le pareció hasta verle, pero ya no, le daba todo lo mismo, pasaba el día sentada esperando que anocheciera para meterse en la cama y dormir.Comía lo justo para que el estomago no la molestara.ya que era lo único que parecía funcionar, era la única sensación que tenia,hambre. La ducha diaria también se había convertido en otra necesidad, si no se la daba se sentía incómoda.No tenia más sensaciones que esas, su cerebro había dejado de funcionar, era lo mejor, no había vida, pero tampoco sufrimiento.
A los nueve días vino el médico con el alta.
-aquí ya no podemos hacer nada más por ti, Si quieres hablo con psiquiatría y antes de irte vas ha hablar con ellos.
-no. Lo que quiero es irme a mi casa.
-en tus manos queda , piénsalo.
Se vistió, metió todo lo que había en el armario,en la maleta y esperó a que viniera la enfermera con los papeles.
Salió del hospital, no llevaba dinero , la cartera estaba en casa.
Cogió un taxi con la intención de pagarle cuando llegase a casa. De camino se dio cuenta de que tampoco llevaba las llaves de casa-pues vaya. Tendré que pasarme por las VentasII-eso si que no le hacia ninguna gracia, tendría que ir a rebajarse y pedirle las llaves.Verle en ese momento era lo ultimo que quería, pero no había más remedio,Cuando empezó a subir por la pista que llevaba a las VentasII empezó a ponerse nerviosa, no sabia que se iba a encontrar, posiblemente no quisiera ni verla,Ni tan siquiera sabia si lo encontraría allí.
No iba a hablar con él. No tenia nada que hablar, ya había quedado todo claro.
Salió del coche dejando sus cosas en él.Había ido muy pocas veces desde que Manuel había cogido el hotel, Entró, no le sonaba la chica de recepción que la saludó cordialmente.
-Manuel?-dijo por todo saludo, y muy secamente.
-ahora mismo le aviso.
-dile que soy Marian y que llevo mucha prisa.
Le entraron ganas de llorar,Lo vio aparecer enseguida y se le cayó el alma a los pies. Tenia ante si un hombre envejecido, seguía con las manchas negras debajo de los ojos, le habían salido muchas más canas, lo peor eran los ojos, estaban tan muertos como su cerebro.Había adelgazado muchísimo.
-vamos a la oficina - le dijo agarrándola del brazo.
-tengo un taxi fuera esperando, hay que pagarle.
Salió y al momento apareció con sus cosas.
-ven.-dijo sin mirarla.
Entraron en la oficina y cerró la puerta con pestillo.Marian se quedó de pie y él se sentó en el escritorio.Ninguno de los dos se atrevía a romper el silencio.
-Ya estás bien?-dijo Manuel por fin.
Hizo un gesto con la cabeza, si intentara hablar lloraría.
-me alegro, ¿qué vas ha hacer ahora?
Por respuesta hizo un gesto con los hombros.No podía ver esos ojos tan tristes,No había preparado  nada para cuando le viera, pero no se esperaba encontrarlo en ese estado,le faltaba la vida igual que a ella.
-¿quieres que te lleve a casa?
Hizo un gesto afirmativo con la cabeza.
-vamos.
Fueron todo el camino sin hablar,Manuel tenia la mano en la palanca de cambios, deseo tocársela, poner la suya encima ¿cuantas veces lo había hecho? no se atrevió.Entró en casa pero no supo que hacer si coger sus cosas e irse o quedarse.
-tenemos que hablar, Marian, vamos a sentarnos, ven-la sujetó del brazo y la conduzco al sofá.-mirame,nena ¿tu crees que así estamos bien?
Negó con la cabeza.Manuel le acarició la mejilla, y ya no pudo reprimir el llanto.Le cogió la mano,
-Tenemos que arreglar esto, te echo mucho de menos, no puedo vivir sin ti,tenemos que arreglarlo .
Afirmó con la cabeza, le acarició la cara.y secó las lagrimas con sus manos.Cada vez que miraba sus ojos se hundía más.Manuel la abrazó ,la envolvió en sus brazos, lloraron juntos, el llanto de Manuel era para ella como cuchillos que se le clavaban en el alma, cada vez se sentía peor, más culpable, tenia la sensación de que llevaba meses sin ducharse, estaba muy incomoda,necesitaba darse una ducha, le parecía que olía mal.Se separó de sus brazos, y se fue al baño, sabia que eran cosas suyas,se había duchado todos los días, además como una necesidad de la que no podía prescindir,Pero se sentía sucia, no merecía su abrazo, Quería que su cerebro dejase de funcionar otra vez ,era mejor estar muerta que sentirse una basura mal oliente.Se sentó en la taza del water sin saber que hacer, no le apetecía meterse en la ducha, había pasado la sensación de suciedad, no quería quitarse la ropa le daba la sensación de que quedaría desprotegida, de que algo pasaría si se quitaba la ropa y se metía en la ducha,-si por lo menos pudiera dormirme, dejaría de sentir esta sensación que me corroe- cerró los ojos intentando que el sueño llegase, pero no llegaba, era peor, solo veía la tristeza de su mirada.
Manuel entró en el baño.
-hola preciosa-dijo levantando su cara y sonriendo.
No pudo sostener su mirada,cada vez se sentía más miserable,-tengo que irme a mi casa-pensó-es lo mejor.
-habla conmigo, cariño.
-quiero irme a mi casa.
-esta es tu casa.
-no.
Se levantó, salió del baño, fue a buscar las llaves de casa y salió a la calle.
No había recorrido ni cien metros cuando Manuel paró el coche a su altura.
-ya te llevo, monta.
Estaba tan cansada y abatida que se montó en el coche sin decir nada.No tenia ganas de encontrarse con nadie por el camino.Manuel volvía a tener la mano sobre la palanca de cambios, deseó poner su mano encima, acariciar su mano.Aguanto las ganas de llorar como pudo.Manuel pasó por su casa sin parar, pero ella no se dio cuenta hasta que ya había pasado un buen trecho.
-me he montado en el coche porque pensaba que me ibas a llevar a casa, y me he montado en el coche por que no me apetece ver a nadie por el camino.
-ya lo se,No podemos dejar las cosas así, vamos hablar quieras o no. Si tu no tienes nada que decirme, calla, pero vas a tener que escucharme.
-ni voy ha hablar ni te voy a escuchar, has el favor de parar el coche ahora mismo que me voy a bajar.
Dió la vuelta y la dejó en la puerta de casa.Fue derecha a la cocina se tomó una pastilla y subió a acostarse.
El sueño no llegó tan rápido como a ella le hubiera deseado, puso la tele,pero nada.Bajó de nuevo a la cocina y se tomó otra pastilla.Por fin se quedó dormida.
Cuando volvió a abrir los ojos no estaba segura de donde se encontraba,le costó un rato darse cuenta de que estaba en su casa,se levantó fue al baño.No se extrañó cuando se encontró la toalla colocada en su sitio, se duchó se puso el albornoz, sin pensar en como había llegado allí, cuando antes no estaba.Bajó a la cocina,tenia hambre,tampoco pensó como era posible que hubiera una caja de leche y un paquete de galletas al lado de la cafetera, simplemente se hizo un café y desayunó con las galletas.No tenia ni idea de la hora que era, tampoco le importaba .Sabia que era de noche ,porque por el belux no entraba claridad. Se sentó en el sofá y puso la tele,solo por escuchar algún ruido de fondo,no le interesó lo más mínimo la programación, se tumbó e intentó no pensar en nada, tenia esa capacidad, y lo sabia,Le pareció oir un ruido en la casa pero no hizo ni caso, se levantó y cogió un libro, estuvo leyendo hasta que se aburrió, cerró el libro sin acordarse de lo que había leído, pero había pasado el rato, esa era la función del libro, dejar que las horas pasasen sin molestarla mucho. Se preparó otro café y se tomó otras dos pastillas, si se extrañó al ver la caja de las pastillas, ella juraría que había más, pero no le dio mayor importancia, cuando se acaben ya iré a por más.
Subió a la habitación, por el belux entraba ya algo de luz,-creo que está amaneciendo-pensó-qué más da-
Puso la tele, se metió en la cama y el sueño no tardó en llegar.
Se despertó con la sensación de haber soñado muchísimo pero no se acordaba de qué,-qué más da-
Se levantó fue al baño volvía a estar todo colocado, no lo pensó, se duchó y bajó a la cocina.Puso ha hacer café y tampoco le dio importancia a que la leche estuviera en la cámara, cuando ella no la había recogido y que las galletas esta vez fueran de chocolate,desayunó la mar de a gusto porque eso si, se despertaba con hambre. Como era de día abrió las ventanas para ventilar,le molestó la luz del sol,corrió las cortinas y se sentó en el sofá con la tele puesta, se entretuvo mirando un rato la tele,no se le ocurrió preguntarse como era posible que la tele estuviera apagada cuando ella no la había apagado.Pensó en salir a dar una vuelta, pero descartó la idea, no tenia ganas de ver a nadie y tener que dar explicaciones, no , era mejor quedarse en casa y dejar que pasara un poco más de tiempo.A veces Manuel entraba en su cabeza ,pero lo sacaba de inmediato, no quería pensar en él, se cansará de esperarme y se olvidará de mi, es lo mejor.No tenia ni idea del tiempo que habia pasado desde la ultima vez que le vio,tampoco sabia cuantas horas dormía, lo único que controlaba eran las horas que pasaba despierta, seis horas, que se le estaban haciendo larguísimas, ya no sabia en que pasar el tiempo, no quería pensar pero su cabeza se empeñaba en traerle a Manuel, Deambuló por la casa intentando encontrar algo con que pasar el tiempo, se acordó del ordenador, pero estaba, se quitó de la cabeza rápidamente la casa de Manuel, Lo tengo todo allí, había salido de esa casa solamente con las llaves, seguía sin cartera, o por lo menos no recordaba haberla cogido el bolso,o si,-me parece que lo he visto en la habitación de la entrada,no recuerdo haberlo dejado ahí,¡qué más da!-fue a la habitación-lo he dejado ahí y no me acuerdo,da lo mismo, el caso es que está-Se aburrió de dar vueltas por la casa , de ver la tele, de intentar leer sin ser capaz de asimilar lo que leía,Salió al jardín pero enseguida se dio cuenta de que podía verla su vecina, y de verdad que no tenia ganas de ver a nadie, además el jardín estaba hecho un desastre,cerró las contraventanas, puso la cafetera se comió las pocas galletas que le quedaban, quedaba un cuarto de hora para que pasaran las seis horas , ya no esperó más.Abrió la caja de pastillas,-o me estoy volviendo loca, o me las estoy tomando sin darme cuenta, o qué coño pasa-intentó hacer memoria de las pastillas que se había tomado-pues no me cuadra, haber si estoy equivocada, y ha pasado más tiempo del que yo recuerdo,¡qué más da!mañana pido hora y que el medico me de más, no me voy a romper la cabeza con esa tontería.-Se tomó dos pastillas y subió a la habitación.Puso la tele, cuando se estaba quedando dormida le pareció escuchar el timbre de la puerta, pero no hizo caso.
Se despertó con la sensación de que Manuel había estado en su cama, pero pensó que lo habia soñado.
Se duchó con él en la cabeza, por mucho que intentó no logró sacarlo.Salió de la ducha-no se que me está pasando, no recuerdo haber dejado el albornoz ahí,¡qué más da!-bajó a la cocina, como era de día abrió las ventanas para ventilar, al lado de la cafetera había otro paquete de galletas distinto, se quedó pensando un momento-¿cómo eran las galletas que me comí ayer? yo juraría que me las comí todas,no se, como ando tan despistada a lo mejor no terminé el paquete,pero este está sin empezar,¡claro ahí está! este es otro y ayer no me di cuanta de que había más-Se hizo el café y desayunó a gusto.Pensó en llamar al médico para pedirle más pastillas -no tengo teléfono, aquí ya no hay linea, ¿tendré el móvil en el bolso?-efectivamente el móvil estaba en el bolso-¿qué hora es? las siete y media, tendré que esperar hasta las ocho,¿ya tengo ropa para ponerme? no había pensado en ello, algo habrá, digo yo,se me podía haber ocurrido antes y hubiera lavado el chandal, estoy a tiempo, voy a poner la lavadora-bajó a ponerla,delante de la lavadora había un chandal de Manuel, el que se ponía cuando estaba en casa,antes de que le diera por ponerse el pijama.Para ella fue como si lo tuviera delante,tuvo que aguantar las ganas de llorar,por un momento desapareció la coraza que se había puesto,lo cogió -por Dios cuanto le estoy echando de menos ahora mismo, si llego a verle no voy a ser capaz de mirarle a los ojos-abrazó el chandal como si fuera él, y lo tiró llorando al cubo de la ropa sucia-¡mierda,¡-sin poner la lavadora subió corriendo a la cocina -no recuerdo que ese chandal estuviera ahí antes,he venido muchas veces a casa y yo creo que no estaba y menos ahí, no puede ser,qué explicación le doy yo a esto, a lo mejor si estaba y no me he dado cuenta, no suelo bajar mucho por aquí cuando vengo, igual estaba y me estoy emparanollando yo sola,¡Cómo le estoy echando de menos!¿qué estará haciendo ahora?ya estará levantado seguro,Tengo que quitármelo de la cabeza-miró la hora -ya son las ocho ,mejor que me agencie otra caja de pastillas, si no, lo llevo claro.-pero Manuel seguía en su cabeza, su sonrisa sus caricias.-me voy a tener que ir de aquí, si no va a ser imposible,no voy a poder distanciarme de él,en cuanto lo vea caigo de nuevo,le estoy haciendo daño, no quiero volver a verle en ese estado, con esas ojeras, y esa mirada tan triste, tengo que alejarme, no se a donde voy a ir, pero es mejor que me vaya.-Llamó al ambulatorio para pedir hora, le dieron para las nueve- haber que me pongo, no me llevé toda la ropa,además con todo lo que he adelgazado, seguro que tengo un montón de ropa de la que me ponía antes.Rebuscó en los armarios y sacó un pantalón vaquero que hacia unos cuantos años que no se ponía,se lo probó y le gustó como le quedaba,era un pantalón que siempre le había sentado muy bien, dejó de usarlo cuando sustituyó toda su vestimenta por chandals,cuando los utilizaba los llenaba más pero le gustó como le quedaban, encontró un jersey, que también podía ponerse, y una botas.-pues ya está, ya tengo ropa para ponerme-sin saber muy bien porque se esmeró en arreglarse, algo estaba cambiando, tenia la sensación de que iba a una cita-¡qué tontería!¿para qué estoy haciendo todo esto?si solo voy al médico, y lo que tarde en comprar las pastillas y me vuelvo a casa rápidamente,no voy a parar ni por el bar.
Hacia frió, pero el día estaba precioso,El ambulatorio, era una casa pequeña que estaba en el centro,solo había dos consultorios uno para la enfermera y otro para el médico y una pequeña sala de espera, que daba directamente a la calle,lo malo que tenia era que había que subir una cuesta, normalmente cuando iba por no tener que subir la cuesta solía ir en coche,aunque por fortuna pocas veces había ido,no sabia ni quien era el médico.No estaba segura de la ultima vez que fue,pero también fue a por pastillas para dormir, ya que la farmacéutica no se las quería dar sin receta, así que no le quedaba más remedio que ir, Desde que había empezado la relación con Manuel no había vuelto a tomarlas,pero ahora eran vitales para ella,o eso le parecía.Descansó un momento antes de abril la puerta del ambulatorio-¡joder con la cuesta!-pensó-y eso que llevo mucho tiempo sin fumar.-
Abrió la puerta y se encontró con Manuel sentado justo en frente .El corazón se le volvió loco.
-¡hombre Marian!-le saludó sonriendo.
Se quedó parada mirándole-qué guapo está-pensó
-hola-contestó intentado disimular.
Había cambiado la expresión de su cara, seguía teniendo ojeras,pero sin manchas negras,las canas le sentaban de maravilla,su mirada también había cambiado,no había brillo en sus ojos, pero ya no estaban tan tristes.Dejó un banco de separación y se sentó.
-¿qué haces por aquí?¿no estás bien?yo te veo guapísima.
No pudo evitar sonreír.
-nada, una tontería, vengo a por unas recetas.¿y tu?
No podía dejar de mirar sus ojos
-una bobada que no se si me va a poder solucionar, pero vengo de todas formas.
-¿qué te pasa?-la estaba atrayendo como un imán.
-una tontería,el corazón que a veces no va como antes, vine el lunes y me dijo que ella no podia hacer nada.Voy a ver si hoy consigo que me haga caso.
-¿no te ha mandado hacerte ninguna prueba?
-no, dice que es mal de amores, y que ella no puede hacer nada.-le dijo sonriendo.
Marian se rió.
-que bobo eres.-si la seguía mirando así a la más mínima iba a caer en sus brazos.
-ya pasará,todo es cuestión de tiempo, ¿no te parece?-le dijo serio.
-si, supongo que si.
Entró otro vecino en la sala de espera.
Se pusieron a charlar los dos.Manuel estaba especialmente simpático ese día, no hacia más que sonreír,
-hace mucho calor aquí-se levantó para quitarse la cazadora.
Llevaba la misma ropa que ella le había sacado el dia que se casaron, un pantalón negro vaquero que le sentaba de maravilla y una camisa blanca,Dejó la cazadora en un asiento y volvió a sentase, siguió hablando con el vecino, sin ni tan siquiera mirarla.-Esto no es casualidad, aquí esta pasando algo¨,Pero él no sabia que yo iba a venir , o si, muy capaz de haber estado pendiente, me estoy poniendo mala, si está aquí por mi¿porqué no me mira?si se cree que así va a conseguir algo, lo lleva claro el capullo este.-
El médico salió llamarla.
Antes de hacerle la receta le dio una charla de como debía comportarse, con un riñón se vive perfectamente, pero había que cuidar el que le quedaba y más teniendo en cuenta de que ya le había dado algún problema,tenia que llevar una vida lo más sana posible, debía de cuidarse y mucho.No podía seguir tomando pastillas a la buena de Dios,Solo quiso hacerle una receta, cuando normalmente le hacia unas cuantas
Hizo como que la escuchó, no le replicó prácticamente nada,la dejó hablar y cuando tuvo oportunidad y ya con la receta en la mano salió de la consulta.-tu me vas a decir a mi lo que yo tengo que hacer -pensó-lo llevas claro, ya conseguiré las pastillas por otro lado,por Internet seguro que las consigo sin tener que dar ninguna  explicación.
Manuel hablaba en euskera con el vecino.
-bueno yo ya he terminado, ya me voy, que no sea nada lo tuyo,-le dijo sonriendo-Hasta luego-se despidió de los dos.
-gero arte, Marian- le contestó él
Salió del ambulatorio, mirá la hora, era pronto.La farmacia no estaba abierta aún, -¡qué guapo está!-tenia el estómago lleno de hormigas,-tengo que dejar de pensar en él, como sea-tenis en su cabeza sus ojos y su sonrisa-¡qué difícil,! con lo que le estoy echando de menos, necesito un cigarro.-El bar tampoco estaba abierto- en este pueblo todo se abre a las diez, desde luego mucho no madrugan.-Se sentó en un banco de la plaza a esperar, no merecía la pena irse a casa,además el día era precioso, se sentó al sol,para poder sentir su calor.Pasó Manuel en el coche ,la saludó con la mano, pero no paró.-está jugando conmigo,lo lleva claro, no pienso ir donde él, capullo.Necesito un cigarro ¡ya!
Pasó la farmacéutica que también la saludó con la mano, esperó un poco, antes de ir. Según se iba acercando vio a Manuel en la puerta esperando.
-¡hola Marian!o no nos vemos o nos vemos a cada momento.
-ya ves, cosas de la vida-dijo sonriendo.-no voy a entrar en su juego, este ya sabe que iba a venir a la farmacia, se ha debido de pensar que soy gilipollas.-pensó.
Como él había llegado antes le dejó pedir, sacó una receta del bolsillo-algo tendrá,no se lo creerá ni él, a saber lo que le ha dicho al médico para que le haga una receta,seguro que le ha dicho que le duelen los huevos, este es muy capaz-tuvo que aguantar la risa, se dio la vuelta y se puso a mirar las estanterías que había.
Manuel hablaba con la farmacéutica en euskera, como parecían que la ignoraban volvió al mostrador y dejó su receta encima, la miró entró para dentro y saco las pastillas.
Marian sacó la cartera,llevaba doscientos euros-yo nunca llevo tanto dinero,esto es cosa de este-se quedó un momento pensando antes de pagar, miró de reojo a Manuel que la sonrió.Sacó un billete pagó y salio de la farmacia-¿cuando me ha metido ese dinero en la cartera?-le dio por reír-habrá sido antes de que saliera de su casa, quiero pensar.Últimamente ando muy despistada, pero estoy segura de que yo no he metido ese dinero en la cartera,¡qué más da!-tenia ganas de reír,no sabia muy bien por qué,pero agusto habría echado una carcajada..
Entró en el bar, pidió un café y un paquete de tabaco-me parece que de aquí en adelante me lo voy a encontrar por todos los lados-sonrió, se tapó la boca para que nadie la viera.
Lo vio pasar en el coche- a que viene- estuvo pendiente de verlo entrar en el bar, se iba a hacer la tonta, se levantó a por el periódico para disimular.Manuel no vino, se sintió un poco desilusionada-que le den-Terminó el café y salió a la calle, mirando por todos los lados deseando verle,pero no lo vio por ningún lado.
No le apetecía meterse en casa, pero no tenia muchas alternativas, o tiraba para la zona de la casa de él, o subia cuestas, o tiraba para la zona de su casa,Tiró para su casa,pasó de largo y fue hasta la ermita, pero no daba el sol aún y hacia mucho frío, desanduvo lo andado y se fue a casa, se le caían las paredes encima,- no me puedo quedar aquí, tengo que salir ¿qué hago?no pienso ir a su encuentro,Podía coger el coche y perderme un rato por ahí, pero para eso tengo que ir a su casa, y el coche no es mio,es suyo,no creo que deba entrar en esa casa sin estar él, al fin y al cabo es suya, pero mis cosas están ahí,¡qué más da! puedo prescindir de todo eso.Pero resulta que es mi marido-sonrió-lo suyo es mio, puedo ir cuando quiera, y coger mis cosas,y el coche me lo regaló, es mio.santa rita ,rita, lo que se da no se quita- se rió sola.-¡por Dios, cómo le estoy echando de menos!lo que daría ahora mismo por que estuviera aquí, pero no le voy a llamar¡capullo! se está haciendo el interesante,lo lleva claro-cerró los ojos-me estoy poniendo mala.Voy a la tienda, tendré que comprar algo para comer, aquí no hay nada.
Salió de nuevo y fue a la tienda, hizo una buena compra, charló un roto con la chica de la tienda. Iba muy cargada, llevaba en la mano un pak de leche, y de repente le vino a la cabeza-de donde han salido las galletas  que me he estado comiendo y la leche y el café-le entró la risa ,ni la reprimió-la madre que lo parió ha sido él,¡será capullo!-fue todo el camino riéndose, sola.-ha estado entrado en casa mientras yo dormía..¿Pero como no me he dado cuenta antes?salí de su casa solo con las llaves, el bolso también me lo ha dejado él, ahora si que me acuerdo perfectamente, yo no lo he dejado ahí,, ni tampoco el chandal de delante de la lavadora¡por favor!¿cómo es posible que no me haya dado cuenta hasta ahora?si yo no he fregado ningún baso,¿cómo es posible que todos los días me lo encontrase fregado y en su sitio?la madre que lo parió-Entró en casa riéndose-¡será posible!me apostaría el cuello que me ha estado quitando pastillas, seguro, no me estaba volviendo loca ¡madre mía!cómo le estoy echando de menos¡será capullo!y yo tonta del culo.¿habrá estado en casa mientras yo he estado fuera?-se dió una vuelta por toda la casa-¿y el albornoz y la toalla?yo misma lo retiré todo cuando nos fuimos al otro lado,y me los he encontrado todos los días en su sitio cuando yo los dejaba tirados encima del bidé, ahí donde están ahora,¿pero cómo es posible que no me haya dado cuenta?
Se pasó un buen rato riendo sola,Estuvo tentada de llamarle, pero no.-ojalá viniese,tengo que verlo, seguro que me lo encuentro en el pueblo-salió de casa.
No lo vio por ningún lado, entró en el bar pidió otro café y se sentó a esperar, en algún momento seguro que aparece.No tardó mucho en verlo pasar con el coche.-seguro que entra,lo llamó mentalmente-
Lo vio pasar andando, entró en el otro bar-¡vaya!.-.Terminó el café y salio.Pasó por delante del bar, pero o no la vio o no le dijo nada. Fue hasta la farmacia, compro una aspirinas y volvió a pasar, se lo encontró apoyado en la puerta.
-¡hola Marian!-le dijo sonriendo.
-¡hola Manuel!¿qué haces?
-¿te apetece un café?
-¡vale!mejor que un café prefiero una menta, llevo ya unos cuantos y terminaré pagando el exceso de cafeína.
-como quieras.
Se miraron un buen rato,Manuel tenia el brazo apoyado en la barra, estuvo tentada de acariciarle la mano, no se atrevió.Su mirada, su expresión facial y corporal,la estaba atrayendo como un imán,solo tenia que dar un paso para que la envolviera en sus brazos,-¡qué necesidad tenia de él!-no se atrevió a dar el paso, no estaba segura de lo que podía pasar, se aguantó
-¿qué tal estás?-Manuel rompió el silencio.
-muy bien, en todos los aspectos-le dijo sonriendo.
-me alegro, te veo muy guapa, tienes muy buen aspecto.
-¿tu qué tal estas?¿qué te ha dicho el médico?-solo un paso, y estoy en sus brazos.
-nada, me ha vuelto a decir que ella no puede hacer nada.¿tienes algo que hacer al mediodía?¿te apetece que comamos?
-no tengo nada que hacer, me parece una buena idea¿donde vamos?
-donde quieras ¿algún sitio en especial?
-no, me da lo mismo, si quieres aquí o en casa, que por cierto he hecho compra-no pudo evitar reírse.
-vamonos por ahí, ya pensaremos donde.-se tomó el vino de un trago-vamos.

Autor : Marian Etxezarreta



4 comentarios:

  1. Es una historia opresiva muy bien relatada y con un final intrigante, porque es una historia que seguramente no tiene final

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  2. Más que volverte loca, nos tienes en ascuas a todos para saber como termina esta historia. Me gusta tu estilo, la forma de narrar y sobre todo el léxico. Veré contenidos de tí con más asiduidad, quizás así pueda sacar una conclusión más optimizada.

    Un fuerte abrazo.

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  3. Relatado con la misma velocidad alocada en que los pensamientos fluyen por una mente alienada, logras transmitir perfectamente el estado de confusión de la protagonista.
    Una historia mínima que toca fibras que en algún momento de la vida todos hemos visto vibrar.
    Felicitaciones.

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  4. Es cierto... la atmósfera es opresiva, el resultado de tu dicción, sin embargo, es tan abierto que uno se atreve a conjeturar, a pensar qué habrá después o qué ha habido antes de llegar a ese punto.

    Felicidades

    Mario

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