16 de mayo de 2011

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Vuelve la calma

Salió a la calle, le molestó el reflejo del sol. Le dolía la cabeza, horrores, parecía que tenía un montón de enanos dentro tocando el tambor, tenía el estómago revuelto. Vio a Manuel sentado en una roca tallando.

-¿qué haces?

-pasar el rato.

-me encuentro fatal, tengo la boca estropajosa, me duele la cabeza.

-eso es lo que normalmente se llama resaca- dijo riendo.

-hazme un sitio.

-hay más rocas, siéntate en otra.

¡Este es tonto o qué le pasa! Fue a sentarse a otro lado consternada por la contestación. Sentó dándole la espalda al sol. Lo siento Lorenzo me duele la cabeza. Miró hacia donde estaba él que la miraba, según ella con cara de no haber roto un plato, nos hemos vuelto a quedar sin vajilla, no has dejado ni los basos.Tonto del culo, ¿porqué me habrá dado a mi ahora por llamarle eso?capuyo, me gusta más.

Manuel estaba a su lado.

-¿qué haces?

-¡NADA!

-hazme un hueco.

-búscate otra roca, hay más- ¡toma! donde las dan las toman.

-yo también estoy de resaca y no lo pago contigo.

-pues mira que bien.

-habrá que echar a suertes quien prepara el desayuno.

-que lo prepare Agus, yo no tengo la menor intención.

-nena, cuando te pones desagradable eres la mejor.

-yo soy la mejor en todo, tengo un diploma en mi casa por ser la mayor borde del planeta.

-no me extrañaría nada, ¡desagradable!

-que te den majo.

-que te den a ti guapa.

Manuel entró a la casa.

¡Será idiota! Si ha empezado él, lo lleva claro, ¿qué se habrá pensado que soy? La mayor jalapillas del mundo, haber si hay suerte y no se da cuenta.

Se quedó un rato más refunfuñando. Voy a tomar algo para el dolor de cabeza. Entró en la casa, Manuel estaba desayunando y compartiendo las galletas con mantequilla con Agus.

-acostúmbrale mal que luego ya verás.

-siempre que anda Agustín por aquí como con él, por lo menos no me pone morros.

-mira que bien.

-lo que te fastidia es que no te unte a ti las galletas, él no me trata mal, es mi amigo.

-lo que tu digas.

-toma Agus.

-la culpa es tuya, no haberme emborrachado.

-ya eres mayorcita para saber lo que haces, yo lo único que hice fue sacar la botella, no haber bebido.

-como que no nos conocemos, a otra con ese rollito, majo, sabes manipularme muy bien. No tengo ganas de discutir contigo, lo dejamos así.

Se sirvió un café y salió a la calle.

-¡coño cómo se ha levantado la cachorrita! ¡Vaya mala uva que tiene eh Agus!

-No lo sabes tú bien, murmuró.

Se sentó debajo de un árbol evitando el sol, intentando no pensar en nada, con un poco de suerte los enanos de su cabeza se llevaban con ellos el mal humor, Un día tranquilo, necesito un día tranquilo, pasar un día bonito, hay que volver, me gustaría irme con buen sabor de boca, retomar el día a día con la sensación de haber tenido unas bonitas vacaciones, ¡tan difícil es! Tengo a mi lado al hombre más maravilloso del mundo, ¿por qué no soy capaz de disfrutar, sin más pretensión que esa, pasar un día bonito, tener una vida completa con él?

Siempre las mismas preguntas sin respuesta, ¿sirve de algo tantos sacrificios? ¿Tantos malos ratos? Mientras no termine de contestar mis preguntas, va a ser imposible vivir disfrutando de la vida,  la única forma es esa, dejando que mi cerebro me vaya mandando retazos de recuerdos a los que debo de hacer caso, aunque duelan, el problema es que cuando consigo sacar alguna conclusión no se qué hacer con ella. ¡En fin! Algún día conseguiré lavar mi cerebro del todo y llenarlo de cosas buenas, que también las ha habido.

Ufffff¡cómo le estoy echando de menos! Voy a ver que hace.

Escuchó su voz según iba acercándose a la casa.

-no hay quien entienda a las mujeres, Agus, son la rehostia. ¿Tu que haces cuando alguna gata te pone morros sin motivo?, a ti te da lo mismo, te lo montas con otra. El problema es que yo no quiero montármelo con otra, la quiero solo a ella, ella es mi vida, por la que me levanto todas las mañanas, es lo mejor que ha pasado por mis manos, te lo digo yo, que he conocido a muchas, es la mujer más noble que he conocido, si se viese como yo la veo, si perdiese ese miedo que tiene a buscar dentro de ella, está a punto de conseguirlo, solo necesita un poco más de tiempo, un poco más de esfuerzo, lo conseguirá. Llevo un año de relación con ella, Agus,  la he visto pasar por un montón de fases, ahora está en la más dura, en el último repecho. Es lo más bonito que ha pasado por mi vida, me tiene tonto perdido, si pudiera le quitaría esa losa que lleva sobre sus hombros, yo cargaría con ella, pero es imposible es ella la que tiene que ir desmontándola, poco a poco irá pesando menos, lo sé por experiencia, irá pasando, con un poco más de esfuerzo por su parte, lo va a conseguir. Esto es la hostia, Agus, le estoy diciendo estas cosas para animarla, y se me cae el alma a los pies al oírla llorar así. Me acabo de cargar otra vajilla. La voy a recomponer ahora mismo, le voy a dar una serenata, hace mucho que no lo hago, hoy se va a reír, como le gusta a ella, alocadamente, hasta que le duela la barriga. Vamos a hacer de hoy un día bonito, como a ella le gusta. Si hace falta la emborracho a otra vez, que se pone muy graciosa. Eso si Agus, mañana le das tu los buenos días.

Cambió el llanto por la risa ¡qué bobo es! Los enanos habían dejado de tocar los tambores dentro de su cabeza, habían desaparecido despacito y de puntillas, se habían llevado el mal humor pero se les  olvidó llevarse la tristeza, claro es que no se lo he dicho, seguro que eran hombres y hay que decírselo todo.

-¿rebobinamos? Hago como que me acabo de levantar.

La miraba tan intensamente, a la vez con tanta ternura, le costó controlar el impulso de buscar sus brazos y seguir llorando, Se acabó el llorar por hoy, no más llantos. Se tragó las lágrimas, cerró la herida por la pérdida de una parte de ella, con cuatro puntos de sutura, volvería a abrirse, pero de momento la dejaría tranquila. Canjeó el llanto por una sonrisa, despejó la niebla sobre su cabeza, abrió la puerta a un bonito día soleado, recibió su mirada de amor con alegría, intentó corresponder de igual manera.

-hazme un sitio.

-no……….

-venga tonto, échate payá. Lo bien compartido sabe mejor.

-tienes que pagar peaje, pasa la tarjeta – dijo señalando sus labios- sube la barrera.

Atrapó su boca, dándolo todo, pasándole toda la gratitud por el apoyo recibido, reflejando su amor con cada caricia de su lengua, él correspondió a su beso de igual manera. El deseo se iba apoderando de ellos, no fue suficiente el contacto de sus bocas, intervinieron las manos  deseosas de explorar cada centímetro de piel, buscando los rincones más placenteros, dejando que la sangre fluya por sus cuerpos  desbocada bombeada por los descontrolados latidos del corazón, renovándose con cada caricia con cada gemido, uniendo sus cuerpos como si fuera uno solo.

-perdona guapo, creo que ya he levantado la barrera.- dijo riendo con picardía

Cayó su risa posando su boca encima.

-para un poco, que hay que hablar.

-no seas bruja, nena.

Se introdujo dentro de ella, suavemente, disfrutando del contacto, su cuerpo estaba demasiado excitado y deseoso de sentirlo suyo, se olvidó de sus juegos, se dejó llevar por el deseo de dar y recibir, moviendo las caderas extasiada, sintiendo su posesión en cada embestida, en cada caricia posesiva de sus manos, uniendo sus bocas en ese afán de sentir el gozo ajeno como propio, compartiendo una  inmensa satisfacción , llegando a la culminación placentera de sus cuerpos al mismo tiempo.

Siguen abrazados, mientras sus cuerpos recuperan la compostura, sus corazones suavizan las pulsaciones, emocionados por todo lo que son capaces de sentir estando juntos, conectando sus miradas, sobran las palabras. Acaricia su mejilla con la ardiente llama de deseo reflejada en el brillo de sus ojos.Sonrrie complacida volviendo a abrazarle con fuerza, queriendo alargar al máximo ese goce de sus cuerpos y sus mentes.

-me quedaría así toda la vida, pegadita a ti.

Se sentia tan agustito, reconfortada, acariciaba su espalda dejandola en un estado de autentica serenidad, calma placentera donde podia quedarse durante horas , siglos………

-guapo.

-zalamera.

Autor : Marian Etxezarreta

4 comentarios:

  1. Joder, siempre lo he sabido, ya lo sabia, que cuando me duele la cabeza es que tengo a esos desgraciados enanos tocando al tambor, solo necesitaba encontrar a alguien que me lo confirmara!, me ha encantado este blog.

    Muchas gracias por compartir,
    saludos!

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  2. Como siempre una montaña rusa de sentimientos y estados de ánimo que fluyen, se chocan y emparejan hasta terminar juntos y en armonía en el final del relato.
    Sus letras derrochan fuerza y da gusto leerla.
    Cariños

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  3. Aún en la reconciliación, un desencuentro. Muy bien contado. O. Barales

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  4. Ese "échate payá" me ha encantado. Tan nuestro... y algunas expresiones... Y esa montaña rusa de besos y caricias y de caricias y palabras y etecés varios.
    Me ha encantado la frescura caliente de cada palabra que mis ojos han exprimido y mi emoción ha recogido.

    Genial su manera de "textualizar"

    Un saludo, agradecido

    Mario

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