15 de noviembre de 2011

el comentario 11 comentarios

Glacial.


Ocho de la mañana, la temperatura ronda los -70º C. Un paisaje blanco y virginal se instaura ante los ojos todavía soñolientos de Néstor. Pese a las inclemencias del tiempo, como cada mañana, se encuentra dando un paseo por la Casa de Campo.
Es dos de enero y no se tropieza con nadie, la mayoría están en sus trabajos o en sus hogares con la cabeza todavía embotada por la recién transcurrida noche de fin de año. Camina con cautela y de súbito, se detiene y saca los prismáticos. Cincuenta metros más adelante Humberto, un viejo conocido, marcha con sus dos pastores alemanes sin percatarse de que a su derecha, arropado tras unos arbustos, un gran gato ibérico acecha con voracidad e inquietud. En cuestión de segundos el gato de noventa centímetros de altura en la cruz y doscientos noventa kilos de masa muscular se abalanza, primero, sobre los perros y da cuenta de ellos. Persigue al hombre; lo alcanza por las piernas, cuando trata de escapar encaramándose a un árbol, lo arrastra al suelo y de un preciso bocado, lo asfixia. Néstor no puede hacer nada, es ley de vida.
Aguarda y cuando el felino se retira, se acerca hasta los restos, invoca unas oraciones a los dioses, desenvaina el puñal y corta unos filetes, saca un bote lleno de aceite para conservar, los deposita con esmero y decide que ya ha paseado bastante; la mañana ha sido fructífera. En silencio da la vuelta y regresa a su casa.
Hace ya cinco siglos desde que una nueva era glacial se instauró en el planeta y las cosas se volvieron aún más difíciles, piensa. La crisis mundial acabó en bancarrota y debido a una oleada de terremotos, una cantidad indeterminada de nucleares reventaron irradiando la atmósfera y, algunas especies, en lugar de desaparecer, se transformaron. Mientras cocina la carne canturrea una vieja melodía de las de antes, y Tiny su tigre (panthera Tigris) doméstico, con una longitud de treinta y ocho centímetros y un peso de seis kilogramos, aguarda con glotonería a recibir algún resto...


José Fernández del Vallado. Josef. Noviembre 2011.



11 comentarios:

  1. Lo bueno es que hayan desarrollado trajes para soportar los -70 ºC pues ya me daba frío.
    Interesante ejercicio mezcla de ciencia ficción, evolución de las especies y relato premonitorio.
    Son de los que más disfruto.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Una vez me dijo alguien que estuvo cerca de esa temperatura que no había mucha entre por ejemplo unos -15 a unos -45.

    ResponderEliminar
  3. precioso........

    por cierto, tienes un premio en mi blog

    ResponderEliminar
  4. Buen texto, me asombra la capacidad para desarrollar y mezclar fantasia y realidad.

    Felicidades

    ResponderEliminar
  5. No soy escritora ,ni mucho menos,pero lo mismo le escribo.El relato me impresionó,pero reconozco que en la vida ,hay episodios que se repiten una y otra vez ,desde siempre.Saludos Martha Barnes.

    ResponderEliminar
  6. Un muy buen relato, en que nos transporta por los caminos de la fantasía y la realidad, me gustó mucho...
    Besitos en el alma
    Scarlet2807

    ResponderEliminar
  7. Un relato muy interesante,donde nos hace viajar,un abrazo.J.R.

    ResponderEliminar
  8. De todas as flores que colhemos nos campos,
    a Amizade é o único sentimento que os ventos podem soprar,
    mas, suas pétalas jamais cairão.
    Estou com uma infinita saudades.
    A partir do dia 25 estarei voltando se Deus quiser.
    Farei o possivel para ir fazendo visitas visitas a noite.
    Beijos com infinitas saudades.
    Evanir

    ResponderEliminar
  9. Me he sentido transportada al escenario del relato...duro, pero no imposible.
    Saludos!

    ResponderEliminar
  10. Un espacio creativo y cálido para aquellos que nos gusta compartir nuestro lenguaje, en cualquiera de los géneros de la literatura. ¡Felicidades!

    ResponderEliminar
  11. Muy bien ambientado el relato.Siempre hubo y seguirá existiendo, la necesidad de supervivencia. Nestor dijo es ley de la vida, nada podía hacer,luego de invocar una oración a los Dioses,guardó alimento.Felicitaciones al escritor por su formar de plasmar este texto.

    ResponderEliminar

Si usted tiene voluntad de escribir su comentario, también esta invitado a publicar con nosotros obras más complejas. Simplemente envíenos su trabajo a nosomosescritores@gmail.com y nosotros nos encargamos del resto.

Gracias por visitarnos y participar.

Si no encuentra cómo y se muere de ganas, también puede comentar aquí con su perfil de Facebook



Código de emoticones para sus comentarios
:) :( ;) :D ;;-) :-/ :-O X( B-) #:-S :(( :)) =)) ~X( :-t 8- =P~ #-o =D7 :-SS :-q :-bd