22 de febrero de 2014

el comentario 4 comentarios

Sentimientos encontrados

 

La jaula en la que estoy es segura, cómoda, estaré a salvo mientras permanezca en mi jaula. Los gruesos barrotes de hierro me protegen, nada puede llegar a mí, nada malo ni nada bueno porque la jaula es segura nada puede llegar a mí. Toco los barrotes de hierro con mi mano, siento como el frío se va escurriendo por mis dedos, el frío es tan intenso que no logro resistirlo y me veo obligada a quitar mi mano de allí y acurrucarme en una esquina oscura. La jaula debería ser segura pero me lastima.
El duro piso de acero de mi jaula me recibe con otra oleada de frío, intenso frío que se apodera de mí para pincharme una y otra vez en todo mi cuerpo. Los pinchazos no paran y mi jaula ya no es tan agradable como era antes, ya no me siento segura en mi jaula pero el exterior me aterra.
Al menos en mi jaula estoy segura de lo que sucede, nada puede tomarme por sorpresa, el exterior es un terreno desconocido y aun no estoy lista para explorarlo aunque no sé cuánto más pueda aguantar aquí.
El tiempo pasa y yo permanezco en mi jaula, soportando el frio y los pinchazos, los cuales se agravan a cada minuto. Mi imaginación es mi única morfina, pero ya no parece funcionar, por más que quiera aparentar que mi jaula sigue siendo segura, que el dolor se fue, dentro de mí sé que la espina sigue ahí y nunca se ira.
Los relojes no paran de hace correr sus manijas, quiero detenerlos, quiero rogarles por ayuda, pero ellos se niegan a volver el tiempo atrás, si los relojes me ayudaran podría tomar la decisión correcta: no entrar a mi jaula.
No sé que me está pasando, se que mi jaula no es buena, que me está consumiendo poco a poco, que no me deja ser libre y me quita las ganas de vivir, pero aun así no puedo dejarla, mi jaula es todo lo que tengo, sin ella estoy perdido, no sé quién soy, a donde ir o con quien estar.
Por más que lo intente jamás podre abandonar mi jaula, porque mi jaula es cómoda, segura y estaré a salvo mientras permanezca en ella.



Camila Bentancur


4 comentarios:

  1. La redundancia obsesiva, el trauma psicológico en pocas líneas repetidas como una oración no atendida. La jaula que nosotros mismos creamos y que sabemos que no funciona.

    Muy bueno.

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  2. La jaula de los barrotes de oro, sin puerta ni cerrojo, bendita jaula de oro...

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  3. la jaula. El vacío existencial. Bien explicado el sentimiento de no sentir más que el vacío.

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  4. Muy bueno... transmite muy bien esa sensación de conciencia de estar viv@, con todo su peso y su vértigo. Y acertado el título, para cualquiera que se haya sentido así...

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