20 de abril de 2014

el comentario 8 comentarios

La primer ola


El bosque lluvioso ardía en miles de tonalidades de verde. Tras el silencio sorpresivo de todas las aves, el firmamento se oscureció en una única nube oscura, pesada y asfixiante. Como Monzón tardío, el cielo finalmente vomitó las aguas relegadas a dilatadas esperas en vapores de altitud. Al caer formaron una cortina brumosa que opacó los luminosos colores de la jungla merced a millones de pequeñas gotas desintegradas contra el follaje en estallidos que en conjunto construían un sonido ensordecedor.
Desde el umbral de la cabaña ella podía disfrutar de ambos mundos. Uno de ellos húmedo y violento, el otro calmo y yermo, pero perdiendo su aridez a cada instante.
Asomó un pie terroso fuera de su refugio y las gotas dibujaron sobre él decenas de coronas y estrellas de barro fundido. El movimiento del aire que danzaba entre las gotas levantó allí fuera una fresca y húmeda brisa que se le coló bajo la falda dándole un respiro al estío que habitaba entre sus ropas.
Suspiró aliviada por un momento.
Sin embargo, hasta donde su mirada podía abarcar, las pequeñas lagunas en principio aisladas las unas de las otras, siguieron sumándose, una tras otra. Pronto sus bordes superaron las fronteras y se unieron en una única nación inundada que se reunía en protesta frente a la cabaña.
El tremor aún resultaba imperceptible.
Los animales, por instinto más que por sapiencia, huían de sus madrigueras y parcelas territoriales ahora inundadas, no sin antes detenerse frente a la cabaña para mirarla con extrañeza, tal vez en una súplica velada, o simplemente a modo de despedida.
Escuchó la primer gota dentro del refugio, infiltrada espía, rítmica y pesada, constante y sufriente, que se destacaba por sobre el ruido blanco general al sonar perfectamente espaciada en su reiterada frecuencia.
-Deberemos convertirnos en pez... suspiró por lo bajo mientras las aguas subían escalón por escalón la distancia que las separaba de la punta de sus enaguas. Un relámpago quebró la bruma incolora y comenzó a contar. unmil; dosmil ;tresmil ;cuatromil ; cincomil ; seismil... y el sonido del trueno llegó hasta sus tímpanos imitando un tambor que fuera tocado primero levemente y luego en total paroxismo. Dividido tres. Tres en seis entra...Dos, eso... dos kilómetros alejada del centro de la tormenta que avanzaba hacia la cabaña de bambú y paja.
O era dos kilómetros más cerca?
Debía prepararse, no había tiempo ni tenía plan de escape. Él no estaría para ayudarla esta vez, no llegaría a tiempo. Debía hacerlo sola. Volteó la pequeña cama tallada por las manos de su hombre como cuna y canoa a la vez y la llenó de semillas y agua almacenada en envases que ella misma había elaborado.
No había tiempo, el mar reclamaba con voracidad la tierra que consideraba suya y la vida no parecía estar dispuesta a dar segundas oportunidades.
Llenó de aire su pecho en la que podría ser la última vez.
La primer ola había llegado

O.Pin
2014
http://cuentossinrumbo.blogspot.com.ar

8 comentarios:

  1. Me gusta.
    Descriptivo y visual; he podido "oler" el ambiente y ver correr a los animalillos. El ritmo verbal es ágil y fluido (se agradece...). Es muy sugerente la historia y sobre todo la idea de que las "olas" y la vida... nunca sabes qué te traen o qué se llevan.
    En cuanto al final del relato, desde mi punto de vista, le ha faltado algo más de fuerza, sorpresa y el recurso que has usado de poner al personaje a contar tras el sonido del relámpago me parece excelente.
    Muchas gracias OPin, siempre un placer leerte.
    Inma

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    1. Muchas gracias Inma.

      Tiene razón, los finales se llevan mal conmigo. Suele suceder que en la primer versión tienen más fuerza pero como consecuencia de repetidas correcciones el texto se va homogeneizando y el final suele perder consistencia.

      Voy a trabajar en eso.

      Gracias una vez más por su tiempo y palabras.

      Cariños

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  2. Me encanta como juega con la mente del lector introduciendo imágenes visuales entre las frases, que oscilan del detalle al todo y del todo al detalle. Capta su atención desde el principio con un lenguaje elaborado y envolvente que lo hace mantenerse concentrado a lo largo de la trama, mientras el relato va simplificándose. Las figuras utilizadas son muy ricas y algunas sirven de contrapunto para evocar otros elementos, como por ejemplo el proceso de conquista llevado a cabo por las lagunas.

    Como Inma, resalto también la parte del relámpago. Me conmueve, puedo percibir o vivenciar el miedo y la tensión de la mujer dentro del relato.

    Solo me quedó la impresión de que me había cortado la historia en el punto más álgido. Y me dejó pensando en si la mujer logró convertirse en pez o si simplemente se había ahogado.

    He disfrutado muchísimo el escrito y ha sido todo un gustazo leerlo y opinar.
    Saludos, Opin!! Un abrazote..

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    Respuestas
    1. Muchas graciuas Fritzy !!! Hoy me voy a ir a dormir contento ;)

      En la versión original ella "Llenó de aire su pecho por última vez" y "La vida no da segundas oportunidades" ocupaban el lugar de las frases actuales definiendo el negro final del relato.

      No sé bien por qué pero lo cambié a último momento...

      Un abrazote para usted también.

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  3. Vi venir la ola junto a esa mujer. Con eso le digo todo.
    Me encantó su relato OPin

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  4. Es un bellísimo relato OPin, muy lírico, lleno de sentimientos, de sensaciones y al mismo tiempo muy gráfico. Ha sido para mí como mirar un cuadro desde dentro de él. Ver "Decenas de coronas y estrellas de barro fundido" en lugar de manchas marrones es un privilegio Caballero!!!

    Permítame solo dos apreciaciones:

    -dos palabras que me han distraído de la primera lectura; una es tremor y la otra paroxismo, son cultismos que desentonan un poco en el contexto general.

    -la cuenta de la tormenta tiene unos pequeños errores de formato en los "punto y coma".

    ¿Así que hubo otro final? pues si lo cambió... ¿por qué no lo continúa? porque nos hemos quedado todos con las ganas de más.

    Muchos cariños

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    Respuestas
    1. Gracias Jonhan, me alegra que haya rescatado algunas frases, siempre encuentro alguna para sorprenderla ;)

      Con respecto a las palabras tremor y paroxismo, puedo prescindir de la segunda (aunque la prefiero) pero la primera es necesaria, pues describe de manera exacta lo que sienten los animales cuando aún los humanos no se han dado cuenta de la llegada de un maremoto. Es una clave sin la cual se pensaría que hablo de una inundación.

      Con respecto a la cuenta, ya la estoy cambiando en el original de mi blog, pero para que su comentario sea bien entendido por los próximos lectores, los dejaré en esta copia.

      La diferencia entre los finales solo radica en que en éste se deja abierta la posibilidad de que salve su vida. En el otro no. Y aunque mi idea era hacer un relato largo, perdí interés en el tema y pasé a otro cuento.

      Así son las cosas de la escritura.

      Un cariño grande para usted.

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