3 de julio de 2014

el comentario 4 comentarios

Escribir caliente, en caliente


Sos un reverendo pelotudo. Te lo digo con todo respeto...-

¿Nunca leyó algo así?

Yo sí.

Dejando de lado las connotaciones religiosas de la frase, éste tipo de mensajes hacia desconocidos o gente con la que se tiene poca confianza, ocurre cuando uno escribe bajo los efectos de algún tipo de sentimiento violento, ocasión en que suele incurrir en contradicciones como la expresada.

Te insulto pero te respeto ¿...?

En esos casos es posible tanto que a uno lo perdonen y hagan como si nada, como que lo manden a la mismísima mierda.

No sé usted, pero yo cuando estoy molesto suelo escribir apoyando con mucha más fuerza la birome, incluso hasta llegar a perforar el papel, tanto así que mis letras comienzan a parecerse a ballenas embarazadas unidas por la cola.

Seguramente por eso nuestros próceres perduran en el tiempo con cierta lejana indolencia en el hablar, ya que sus escritos a pluma y tinta vegetal no les permitían ser muy efusivos en el trazo sin correr el riesgo de dejar al mundo sin plumas ni patos.

El equivalente moderno se da cuando me encuentro frente a mi computadora y el golpeteo de las teclas lo llega a escuchar la abuela sorda del primero "C" en el contrafrente del edificio (aclaro que yo vivo en el décimo al frente), mientras que mi mano izquierda tiembla descontroladamente como piecito inquieto en medio de un orgasmo.

En esas situaciones uno sabe que no está simplemente escribiendo. Está escupiendo palabras, vomitando frases o dando puñetazos de acentuación hacia un enemigo lejano que recibirá todo junto y en medio de las cejas. El resultado debe salir pronto, porque el que pega primero pega dos veces, así que usted incurre en faltas de ortografía en las que no caería ni un imberbe de 12 años en el Messenger de su celular. Pega grititos victoriosos al tipear alguna frase irónica e hiriente y busca metáforas decorosas para sustituir los insultos que finalmente preferirá mandar sin ningún tipo de filtro poético que los amanse.

Ya tendrá tiempo de arrepentirse cuando el otro redoble la apuesta y lo ponga en evidencia  o, como ocurre en Facebook, otros participantes de la conversación le peguen como para que tenga y se cuide de escribir sin pensar.

Es que cuando usted pulsa publicar, ya no hay tiempo para arrepentimientos. Usted no tuvo que ir al correo, hacer la cola y pagar por el envío. Apretó con el canto del culo la tecla "send" y su bolsa de basura sin clasificar por tipo de residuo salió al mundo para que todos vean sus miserias más privadas y personales.

En la red no solo es importante tener un doctorado en comprensión de textos, sino que usted deberá escribir más  lento para que los demás lo entiendan y deberá hacer una y otra vez relecturas de su obra en frío, corrigiendo estilo, puntuación y por sobre todo, el contenido.

Le aseguro que mi alarma interior me ha llevado muchas veces a dejar durmiendo algún texto por varias semanas hasta en definitiva borrarlo sin enviar, mientras que otros se fueron acompañados de un "y a mí que me importa, que se vayan a cagar" con los que perdí una que otra supuesta amistad.

Nadie debería publicar textos escritos bajo el efecto de emociones violentas, de la misma forma que no debería escribirle mensajes de texto a su novia cuando esta bajo los efectos del alcohol.

La receta del éxito es: escriba sin censura; deje reposar el embrollo; elimine los errores de ortografía; vuelva a amasar eliminando los insultos o palabras que suenen hirientes; elimine las ironías (nadie las entiende por escrito aunque les ponga un emoticón sonriente), revise el estilo y no lo mande hasta que lo lea tres veces más.

Ah ! , y recuerde que hasta la lista del supermercado debería formarse con una Introducción donde explica su postulado, un Desarrollo donde expone sus datos y una Conclusión donde platea su punto como corolario, asociándolo a lo expuesto en la Introducción.

Todo lo demás es al pedo y lo hará quedar como un reverendo pelotudo.
Dicho sea con todo respeto.

Taluego.

OPin 2014

http://blogopinar.blogspot.com.ar/

4 comentarios:

  1. Si es verdad que en esas ocasiones no se logra identificar quien respeta ni quien insulta, ni quien hace más el ridículo . Pienso que sería más adecuado cerrar los puños, apartar el teclado y lanzarle improperios a la pantalla del ordenador de forma que en lugar de hacer pública nuestra idiotez a miles de personas en el mundo solo sea notable para una sola: uno mismo.

    Muy útil y divertida la entrada, Opin. A ver cuántos reverendos pelotudos la ponen(-mos) en práctica.

    Un abrazo.

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    Respuestas
    1. Gracias Aldo.

      Tiene toda la razón.

      Creo que básicamente se trata de un escape a todos nuestros nervios. Un impulso irrefrenable de hacer justicia a la distancia asesinando la empatía para poder descargar nuestra ira.

      Cualquiera puede pasar por esto, lo importante es no presionar ENTER bajo ningún motivo, enfriarse un rato y después dar el tema por terminado, porque después de todo, seguro que no vale la pena.

      (pero que lindo que es haberse descargado ;) )

      Un gran abrazo para usted.

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  2. Jajajaja.. Esto me ha encantado y me ha hecho reír. Claramente es mejor hacer la vista gorda e ignorar el asunto, como si de una forma muy estirada se le diera la espalda con los ojos en blanco a un monumental estúpido. Lo único malo es que luego una se queda con las ganas de poner a uno que otro personaje en su sitio.

    La receta del éxito me gusta mucho y desde luego que voy a aplicarla. Aunque debo confesar que no al pie de la letra, es que no puedo prescindir de las ironías.

    Me fascina ese vil recurso aunque muchos allegados terminan despreciándote por usarlo, siempre he preferido perder supuestas amistades antes de conservar hipócritas o amigos falsos.

    ¡Un abrazote, Opin!! ;)

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    1. Así es Fritzy, uno siempre prefiere ser irónicamente sincero a hipócrita.

      Yo ya he comenzado un fondo de ayuda para mi hijo, así podrá contratar extras el día de mi entierro. No sea que por sincero falte gente para agarrar las manijas del ataúd :D

      Cariños para usted

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