22 de diciembre de 2016

el comentario 2 comentarios

¿Carta de una amante?


Son las 19:32, el enorme reloj de la pared se ha encargado de que me cerciore de anotar bien la hora, el humo de las cafeteras invade mis fosas nasales cada vez más, tanto que incluso estoy moviendo un poco mis labios saboreando esa esencia de cafeína y vaya que la necesito para darme el suficiente coraje de escribirte esta carta, como sabes soy muy tímida y no tengo el suficiente coraje para decirte de frente que me siento como tu amante.

Recordarás querido mío que antes de que comenzaras a andar con ella, llevamos una relación fabulosa, como amigos tristemente, de aproximadamente ocho meses, esos meses en los que con pequeñas miradas decíamos que nos gustábamos. Recuerdo la primera vez que me dijiste bonita, te veías tan chistoso, alguien tan grande como tu muriéndose de vergüenza, sin embargo justo cuando creí que me declararías tu amor y comenzaríamos una relación formal resulta que inicias una relación, si, pero no conmigo, sino con ella.

Ese lunes me entristecí tanto, que me duro mi amargo sentir toda la semana, tan amargo sabor como de seguro es el sabor del café del señor de gabardina en tono ladrillo que esta en la mesa de alado, ya lleva seis cucharadas de café, pero bueno así de amargos fueron mis días, te dije que ya no debíamos tratarnos, te lo advertí, pero tu en vez de ser comprensivo, te seguías portando super lindo, como si no tuvieras novia… entonces retomamos nuestra extraña “relación de amigos” pero esta vez fue diferente, no había esa ternura que nos caracterizaba, al contrario, las conversaciones eran demasiado coquetas y pasionales, tu modo de acercarte a mi de ser timido se tornó seductor, y yo una inexperta y curiosa en el amor, caí rendida a tus labios, pero en vez de alejarme, continuamos, y ahora estoy en este café en una ciudad ajena a la que radico, porque aquí trabajas tú y porque aquí no está ella, estoy respirando cafeína y nicotina, esperando que entres, para ir ¿a dónde? Bien lo sé yo, solo que no se si me atreveré a entregarte esta carta, hoy, antes de que me convierta en tu amante , y así comprendas que te quiero, termina con ella ¿si?


------Fin de la carta------


En una cafetería de las afueras de la ciudad el mesero Luis se encuentra barriendo el piso desgastado y pegostiozo por café que se derramó de manos temblorosas, barre también varias colillas de cigarros algunas incluso tienen unos labios pintados, y de una de las esquinas del café barre una hoja de papel arrugada, esa hoja es una carta...




2 comentarios:

  1. Si quisieras seguir escuchándome, puedes leerme; se que aquel tipo, o aquel otro de allá no pronuncian las palabras que llegan a tu alma. Yo lo hago, lo sabes, lo sabemos.
    Me gustaría acercarme a tu oído y repetirte lo que necesitas saber, podría contarte sobre la vida que no conoces, la vida que solo llevamos tú y yo en mi mente. ¿Te conté acaso que quería huir contigo? dejaría todo, si me dijeses "VEN". Tomaría el carro, ropa, dinero y algunas provisiones, y te iría a buscar a la casa de tu madre, no sería difícil que lograras salir de ahí desapercibida, solo tendrías que saltar por el techo del primer piso, ahí estaría yo para recibirte en mis brazos; nos besaríamos y tomados de la mano te llevaría hasta tu asiento de copiloto, de copiloto de mi vida. Manejaría hasta la gasolinera saliendo de la ciudad, te animaría a decir adiós a todo lo que dejamos atrás mientras las luces se van atenuando por la distancia, adiós a mi vida, todo lo que tengo, adiós a tu vida, todo lo que pensaste tener. Avanzaría hasta que el sueño llegara a nosotros y pararía en un páramo junto a un río, dormiríamos por primera vez juntos, mientras el cielo nos ofrece un espectáculo entre las estrellas, me mirarías, te miraría, sonreirías entonces con esa sonrisa que vi tan pocas veces, me sentiría en paz. Tomaría tu mano mientras nos adentramos en las colinas de Mab.
    Es real en mi mente, lo recuerdo, como si lo hubiese sido, te recuerdo a ti junto a mi en mi pecho, tu sonrisa, la noche iluminada por las estrellas, el río los árboles y su melancolía; y el viento que decía tu nombre...
    Te podría decir mas, tomarte nuevamente, decir toda una vida, toda una vida que no conoces, una vida dentro de mi vida.

    ResponderEliminar
  2. Me ha gustado mucho el relato y más aún el tema.
    Gracias por compartirlo.
    ;;-)

    ResponderEliminar

Si usted tiene voluntad de escribir su comentario, también esta invitado a publicar con nosotros obras más complejas. Simplemente envíenos su trabajo a nosomosescritores@gmail.com y nosotros nos encargamos del resto.

Gracias por visitarnos y participar.

Si no encuentra cómo y se muere de ganas, también puede comentar aquí con su perfil de Facebook



Código de emoticones para sus comentarios
:) :( ;) :D ;;-) :-/ :-O X( B-) #:-S :(( :)) =)) ~X( :-t 8- =P~ #-o =D7 :-SS :-q :-bd